Monday, December 16, 2013

Manuel P. Muñoz sobre Los Colonos del Caudillo


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La película Los colonos del caudillo trae a la memoria la novela de Rafael Chirbes La larga marcha, tienen elementos temáticos en común.


El 29 de noviembre Sela Bozal, docente de la Universidad Humboldt (Philosophische Fakultät II, Institut für Romanistik), y la asociación Kämpfer und Freunde der Spanischen Republik organizaron una proyección de la película Los Colonos del Caudillo. Durante el debate que siguió a la proyección, el investigador literario Manuel Parodi Muñoz comparó la película con la obra literaria de Rafael Chirbes y tras el debate nos entregó una copia de su libro Perspectivización de la memoria histórica en la narrativa española actual. A raíz de su lectura le pedimos que clasificase nuestra película según los criterios del libro. A continuación incluimos su respuesta:

Los colonos del caudillo:
imagen del fascismo cotidiano en la democracia española que no lo es

Me alegra saber que te ha gustado el libro Perspectivización de la memoria histórica en la narrativa española actual. Como has podido comprobar, el trasfondo del libro tiene mucho que ver con el trasfondo de vuestra película que, como ya os dije, me ha gustado mucho. Vuestra película no solo me parece necesaria sino también muy oportuna. En lo que se refiere a la clasificación, si vosotros no la clasificáis en la misma categoría que La caída de Madrid (la perspectiva de la narración se corresponde con la perspectiva de los vencidos), yo me atrevería a decir entonces que la película se os ha escapado de las manos. La perspectiva de la narración en Los colonos del caudillo (si utilizamos la misma terminología para dos medios diferentes y pasamos por alto obviedades técnicas) se corresponde con la perspectiva de los vencidos igual que en La caída de Madrid de Chirbes o en El vano ayer de Isaac Rosa. Me explico:


La película deja hablar con voz propia a los distintos sectores implicados en el conflicto de la memoria histórica: 1) el sector minoritario de los vencedores que no aceptó la reforma política del régimen (representado por quienes os gritaron que se negaban a hablar y en cierta medida por Utrera Molina), 2) el sector mayoritario de los vencedores que decidió cambiar algo para que lo esencial siguiera igual (representado por el primer alcalde, el primer agrónomo y los colonos que votaron en contra de cambiar el nombre del pueblo, independientemente del partido al que voten actualmente), 3) la élite procedente del campo republicano que decidió reconciliarse con los vencedores y subordinarse a sus intereses para facilitar la reforma del régimen (representada por Felipe González) y 4) el sector mayoritario de los vencidos que lucha por la recuperación de la memoria histórica (representado por el historiador y, sobre todo, por la voz en off del narrador). Esta multiplicidad de voces o perspectivas no significa que la película sea ecléctica, reconciliadora, polivalente, relativista o que les dé el mismo grado de credibilidad o autoridad moral a las distintas perspectivas. La voz del narrador tiene un mayor peso que la de las otras instancias narrativas y su posicionamiento en el problema no contiene ambigüedad alguna. La película hace ver de una forma muy elegante pero muy contundente que los vencedores siguen siendo los vencedores; que la “transición” (en minúscula y entre comillas, según Isaac Rosa) cambió muchas cosas pero no lo fundamental (la dura realidad de que los vencedores siguen disfrutando de los privilegios del vencedor) y que la Ley de Memoria Histórica, exigida por el movimiento memorialista, ha sido convertida por los sucesivos partidos gobernantes en una cáscara vacía. El simple hecho de mostrar esa realidad a través de la lupa implica ya una actitud crítica frente a ella, por no mencionar el papel que juega la voz en off y las correspondientes imágenes. La perspectiva que representa la película es, por tanto, unívoca y se corresponde totalmente con la perspectiva del movimiento memorialista, es decir, con la perspectiva de los vencidos. No me extraña que los vencidos y sus descendientes acojan la película tan positivamente.

La película me trajo a la memoria la novela de Chirbes La larga marcha, tienen elementos temáticos en común. Estoy pensando concretamente en la subdivisión que se presenta en el campo de los vencedores entre los fascistas vencedores (la élite) y los fascistas perdedores (casi todos los demás). En la película estos últimos estarían representados por los colonos profranquistas engañados y explotados por el Instituto de Colonización, según se deduciría de los documentos encontrados. En la novela de Chirbes estaría representado, entre otros, por un limpiabotas profranquista. Presentar a un sector de los vencedores fascistas como víctimas sin modificar su imagen de vencedores fascistas es un problema fundamental pero a tratar con mucha delicadeza si no se quiere hacer que el verdugo deje de ser interpretado como tal y que se interprete como víctima. Chirbes resuelve este problema magistralmente y creo que la película lo resuelve con la misma maestría y finura. A mí, como espectador, no me queda ninguna duda al final de la película de que los vencedores siguen predominando en Llanos del caudillo (independientemente del partido que gobierne la alcaldía) y de que la situación en este pueblo castellano refleja en cierta medida la situación general de España, con todo lo que esta realidad implica.

Teniendo en cuenta que Los colonos del caudillo revela que los vencedores siguen siendo los vencedores, el documental se convierte automáticamente, con independencia de la voluntad de quien lo dirigió, en un dedo acusador que señala a la “transición” y sus protagonistas. Uno de ellos es Felipe González, que también coprotagoniza la película. Por lo que esta da pie a preguntarse por el papel jugado por Felipe González y los demás dirigentes del PSOE durante la “transición” y hasta ahora. ¿Qué han hecho ellos en relación con esa realidad? ¿Por qué redujeron la Ley de Memoria Histórica a una cáscara vacía? González confirmó en el cine Babylon de Berlín lo que ya documenta la película: que se ha impuesto la verdad de los vencedores. Si se tiene en cuenta que él y su partido han gobernado España más de 21 años (de 1982 a 1996 y de 2004 a 2011), por tanto, bastante más años que la UCD y el PP juntos, hay que concluir que él y los gobiernos del PSOE han sido decisivos para que la verdad de los vencedores se haya impuesto. Si Felipe González y los dirigentes del PSOE han contribuido tan decisivamente a que predomine la verdad de los vencedores desde la muerte de Franco, entonces se hace necesario el preguntarse ¿a qué campo pertenecen Felipe González y los dirigentes de su partido, al campo de los vencidos o al de los vencedores? La pregunta puede resultar chocante pero está totalmente justificada pues, como demuestran los análisis expuestos en Perspectivización de la memoria histórica en la narrativa española actual, el campo de los vencedores está compuesto por los que ganaron la guerra y por aquellos que, procedentes del campo de los vencidos, ascienden al campo de los vencedores tras reconciliarse con ellos y empezar a defender sus intereses (los privilegios del vencedor) como propios. En el libro menciono el caso del novelista Angel María de Lera, republicano que estuvo encarcelado al final de la Guerra, se reconcilió con los fascistas al salir de la cárcel y se convirtió en un leal servidor del régimen, llegando a ser ascendido a jefe de la sección de literatura del diario profranquista ABC. Que Felipe González valore positivamente la película, no es, en mi opinión, una señal de debilidad de la cinta en lo que se refiere a su potencial crítico, sino del alto nivel artístico que habéis alcanzado en ella y... de la doblez del señor González. Estoy seguro de que su potencial crítico lo han identificado no solo los responsables de los festivales en los que fue rechazada (censurada) o las distribuidoras que se resisten a llevarla a los cines, sino también los redactores de prensa española que pasan sobre ese contenido crítico como sobre ascuas para evitar quemarse. Algo que resulta evidente si se comparan los comentarios aparecidos en la prensa española con los aparecidos en la prensa alemana. En esta última se usan muchos menos eufemismos para referirse a la realidad descrita en el documental.

Un indudable logro artístico de la cinta es el presentar a los fascistas o defensores de Franco en toda su dimensión humana y no como monstruos caricaturescos. Esto tiene, a mi modo de ver, una gran importancia, no sólo como elemento estético. Si se presenta a los fascistas como monstruos caricaturescos, al espectador le resulta imposible identificarlos en la vida real, pues en la vida real el fascismo está representado y sostenido no solo por el torturador sádico o por el cabeza rapada que apalea brazo en alto a un inmigrante o a un homosexual, sino también por ese joven desenfadado y “moderno”, esa señora “de su casa” o ese sonriente abuelete que dicen no saber nada de política ni interesarse por ella pero que, sin embargo, tienen “muy claro” que Franco hizo “muchas cosas buenas”. Si a los fascistas no se los presenta en toda su dimensión humana, sino como monstruos de maldad caricaturesca, las víctimas directas o indirectas de esos fascistas se quedan sin una imagen real con la que poder identificar en la vida cotidiana a sus verdugos. Se puede decir que esa es una de las diferencias entre una obra artística regular pero necesaria y una obra artística excelente e imprescindible como Los colonos del caudillo.


El libro se puede comprar aquí: http://www.tranvia.de/

Resumen:

La narrativa española actual sobre la Guerra Civil y el período franquista, objeto de investigación en este trabajo, se produce, no en un marco atemporal y extraterrenal, sino en el contexto social español marcado por el resultado de la Guerra Civil y por ese conflicto en torno a la memoria histórica. Por esto, es legítimo suponer que los escritores que escriben sobre estos temas quieren expresar en sus novelas sus puntos de vista sobre la Guerra Civil, la época franquista, la reconciliación y los proyectos de sociedad para el futuro y que, de una u otra forma, toman posición en el conflicto en un sentido u otro. Descubrirlos es, sin duda, de interés general, pues contribuyen de forma importante a moldear la memoria colectiva. ¿Desde qué perspectiva escriben los autores que tematizan hoy día ese período bélico y dictatorial y hacia qué objetivo político-histórico apunta la rememoración de ese pasado en sus novelas? El tema en el que se centra este trabajo es la interconexión del conflicto sobre la “memoria histórica”, el problema de la reconciliación y la perspectiva de la narración elegida por los autores en las novelas que tematizan la Guerra Civil y la dictadura franquista. 


Información acerca de Rafael Chirbes:



Monday, December 9, 2013

Schwäbisches Tagblatt bespricht "Die Siedler Francos"

Los Colonos del Caudillo / Die Siedler Francos

Dokumentarfilm über ein Siedlerdorf, das während der Franco-Diktatur gegründet wurde, um dort den neuen faschistischen Menschen zu schaffen.
Spanien 2013

Hitlerdorf? Città del Mussolini? In Deutschland und Italien gibt es derlei aus guten Gründen nicht. Anders in Spanien, wo die bis 1975 regierenden Klerikal-Faschisten zwar nicht Millionen, aber doch weit mehr als 100 000 Menschen umgebracht haben. So existiert in der Provinz La Mancha bis heute die Ortschaft „Llano del Caudillo“ (Ebene des Führers) zu Ehren des Diktators Franco. Das Dorf, dessen Ortsschild sie zufällig auf der Durchreise gesehen haben, hat das spanisch-deutsche Regie-Duo Lucia Palacios und Dietmar Post inspiriert, einen Dokumentarfilm über den Umgang der Spanier mit ihrer Vergangenheit zu machen.
„Llano del Caudillo“ ist eines von mehreren hundert Retortendörfern, die in den fünfziger Jahren von der spanischen Regierung in die Landschaft gepflanzt wurden. Eines der Ziele war, dort einen neuen Menschentypus heranzuziehen - nach faschistischem Verständnis ein gebeugter und gehorsamer Untertan. Entsprechend ist den Siedlern, die meisten waren treue Franco-Anhänger, der Umzug nicht gut bekommen. Der Alltag wurde hier noch drastischer reglementiert als andernorts („wie in einem KZ“, erinnert sich ein Veteran), die Erlöse der Landwirtschaft gingen größtenteils an den Staat. Die Folge: Seit dem Ende der Diktatur wählen die Bewohner stramm rot. Andererseits sprach sich in einem Referendum eine Mehrheit dagegen aus, den Ort umzubenennen. Das habe Franco auch wieder nicht verdient, hieß es.

Mit einer beeindruckenden Collage aus Zeitzeugen-Interviews, Fotografien und Ausschnitten aus alten (Propaganda-)Filmen rekonstruieren Palacios und Post den faschistischen Alltag im ländlichen Spanien. Vor allem aber dokumentieren die Gespräche mit Einwohnern, vom sozialistischen Neu- bis zum franquistischen Alt-Bürgermeister, beispielhaft die Zerrissenheit der spanischen Gesellschaft, was die Beurteilung der Verbrechen unter Franco angeht.

Festivalleitung würgt Zensurdebatte ab

Noch immer sind die Rechten unverhohlen stolz auf die Vergangenheit, noch immer trauen sich die Linken kaum, sie in die Schranken zu weisen. Der Deal von 1975 – Demokratie gegen Stillhalten – scheint unverändert zu gelten. Ob es darüber hinaus nötig war, prominente Altpolitiker wie den früheren sozialistischen Premier Felipe Gonzales oder den ewig gestrigen Franco-Vertrauten José Utrera Molina zu befragen, darüber kann man streiten – zum Beispiel am Samstagabend (8. Dezember), wenn die Regisseure den Film beim Cine Español im Kino Arsenal (19.30 Uhr) vorstellen.
„Los colonos del caudillo“ ist mitnichten der erste Film zur spanischen Vergangenheitsbewältigung, wohl aber, so Dietmar Post gegenüber dem TAGBLATT, einer der wenigen, in dem auch die Täter und deren Apologeten ungefiltert (will heißen: in ihrer ganzen Dreistigkeit) zu Wort kommen. Wohl deswegen wird er in rechten Kreisen nicht gern gesehen: Kurz vor der Premiere im Oktober beim zweitgrößten spanischen Filmfest in Valladolid wurde den Regisseuren „glaubwürdig“ (Post) gedroht, den Film verbieten zu lassen. Noch mehr erschüttert hat den Berliner Filmemacher, dass die Festivalleitung eine Debatte über den „Zensurversuch“ im Keim erstickt hat. „Es herrscht immer noch große Angst, über dieses Thema offen zu sprechen“, glaubt Post.
Andererseits sei „Los colonos del caudillo“ der bestbesuchte Dokumentarfilm des Festivals gewesen. Ob er in Spanien einen Verleih bekommt, ist – nicht zuletzt aufgrund der desolaten Lage der Filmwirtschaft – jedoch fraglich. Darauf warten wollen Post und Palacios jedenfalls nicht, sondern demnächst mit einem mobilen Kino übers Land fahren und die Debatte „vor die Haustür“ der Leute tragen. So wie es Federico Garcia Lorca und andere in den dreißiger Jahren mit dem Theater vorexerziert haben – ehe Francos Schergen dieser Basis-Kulturarbeit den Garaus machten.

Lesen Sie den kompletten Artikel hier

Saturday, November 9, 2013

Bob Flynn (The Times) on Franco's Settlers

"Franco's Settlers" is a splendid, beautifully constructed and important film about a vital subject matter, one of the best on the previously unspoken, or hidden, modern history of Spain.

I've researched Spain’s post Civil War period myself but Franco's settlements were new to me, as were many stories in the film, and this appalling experiment in social engineering came as a shock. Yet the film is well balanced and, most importantly, allows all sides speak for themselves.

The archive footage, much of which not seen for decades, and the numerous contemporary interviews only confirms how heavily Franco’s shadow still hangs over Spain.

This fine and disturbing documentary needs to be seen worldwide, but especially in Spain.
Bob Flynn ( Film Journalist, The Times)



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Franco's Settlers (2013) on IMDb

Tuesday, October 29, 2013

Zensur/Censorship/Censura for Franco's Settlers

Spanish / English / German

 

 

 

 

Ambiguo estreno español de un documental en Valladolid

El festival de cine muestra una película que retrata la sombra del dictador en el presente 
La Vanguardia 26.10.2013 - Rafael Poch
Ambiguo estreno español de un documental en Valladolid
Imagen de 'Los colonos del Caudillo' playloud.org

Tras muchas vicisitudes y ambiguos rechazos en España, el Festival de cine de Valladolid estrenó por fin el viernes el documental Los colonos del Caudillo, obra de la pareja germano-española formada por Dietmar Post y Lucía Palacios, residente en Berlín. Seguramente es la película que mejor retrata la sombra que la España de Franco aún proyecta sobre el presente, y el estreno del viernes lo ha confirmado con un incidente.

Con encomiable moderación y dando la palabra a todas las partes, Post y Palacios relatan en su película el caso de uno de los trescientos “pueblos nuevos”, Llanos del Caudillo (Ciudad Real), que el Instituto Nacional de Colonización creó, fundamentalmente en Castilla y Extremadura, con vistas a cimentar la base social del régimen en el campo de los años cincuenta. El sujeto de aquel experimento inspirado en el fascismo de Mussolini, emigró a Europa y a las ciudades españolas en cuanto tal posibilidad se abrió en los años sesenta.

En vísperas de la proyección, un hijo de uno de los personajes del bando franquista entrevistado en la obra ha amenazado, a los autores y al festival de Valladolid, con emprender acciones legales mientras su contenido no sea aprobado por el entrevistado. Si esto es sorprendente, aún lo es más que el director del festival, Javier Angulo, no haya querido divulgar esta singular circunstancia que ha rodeado al estreno y a sus autores de una especie de temerosa incertidumbre.
El incidente, “refleja claramente que cierto sector de la sociedad española no ha superado la dictadura”, dice Post, que se confiesa “asustado” y también contrariado por la discreción de Angulo. Los colonos del Caudillo fue pre-estrenada en Berlín el año pasado con asistencia de Felipe González y el apoyo de la Fundación Friedrich Ebert.

“Este excelente documental ha significado una gran lección de historia, pero lo más increíble, es cómo consigue trasladarnos a la presente situación política española. Pone los pelos de punta”, dijo Dominik Wessely, cineasta y profesor de cine documental en la Escuela de Cine Documental de Colonia. La película se realizó a base de micromecenazgo y el principal pintor alemán vivo, Daniel Richter, donó cuatro litografías para financiarla. González adelantó en Berlín que, “va a sorprender a mucha gente en España”. En La Mancha hay 800 calles dedicadas a José Antonio Primo de Rivera y 500 a Franco. En toda España hay una docena de pueblos que llevan el nombre del dictador.

La Vanguardia sobre el doble intento de censura
La Vanguardia sobre el documental Los Colonos del Caudillo

Ambiguous Spanish premiere of a documentary film in Valladolid

The festival shows a film that portraits the dictator`s shadow over the present
La Vanguardia 26.10.2013 - Rafael Poch
Ambiguo estreno español de un documental en Valladolid
Imagen de 'Los colonos del Caudillo' playloud.org

After many vicissitudes and ambiguous rejections in Spain the Festival de cine de Valladolid premiered on Friday night the documentary Franco's Settlers (Los colonos del Caudillo), a film made by the German/ Spanish couple Dietmar Post and Lucía Palacios, residents of Berlín. Probably it is the film that best portrays the shadow Franco still projects over present day Spain. An incident surrounding the premier on Friday confirmed this.

The film gives voice to many different individuals and views with laudable moderation. Post and Palacios tell us the story of one of 300 "new villages", Llanos del Caudillo (Ciudad Real), which was founded during the Franco dictatorship to cement the social basis of the regime in rural areas in the 50s. The settlement experiment was inspired by Mussolini's fascism.

The day prior to the premier the son of one of the Francoist protagonists interviewed in the film threatened the filmmakers and the festival with legal action if the content of the film was not ok-ed by the interviewee. If this is surprising, more so is the silence of festival director Javier Angulo over this strange and appalling circumstance, which surrounded the premiere and leaves the filmmakers in a state of uncertainty and confusion over these events. They are upset and frightened by Angulo's silence and attempt to hide and ignore the intended censorship and suppression of the film. The incident “reflects clearly that certain sectors of Spanish society haven't overcome the dictatorship" says co-director Dietmar Post.

Franco's Settlers had a preview screening last year in Berlin, supported by former Spanish prime minister and the Friedrich Ebert Foundation.

“This brilliant documentary film signifies a great history lesson. The most incredible thing is how it takes you to the current political situation in Spain. A film that gives you goose bumps", comments Dominik Wessely, filmmaker and professor of documentary films in Cologne. The film partly had been financed through crowd-funding. The most prominent German painter, Daniel Richter, donated four silk screen prints in support of the film. Felipe González anticipated in Berlin that "this film will surprise many people in Spain". In the region of La Mancha alone remain 800 streets dedicated to the founder of the fascist party José Antonio Primo de Rivera and 500 to the dictator Franco. All over Spain there are still a dozen villages that carry the dictator's name.

 

Zwiespältige Spanienpremiere eines Dokumentarfilms in Valladolid

Das Festival präsentiert einen Film, der den langen Schatten der Franco-Diktatur auf das heutige Spanien zeigt
La Vanguardia 26.10.2013 - Rafael Poch
Ambiguo estreno español de un documental en Valladolid 
Imagen de 'Los colonos del Caudillo' playloud.org 

Nach vielen Rückschlagen und doppeldeutigen Ablehnungen in Spanien feierte der Dokumentarfilm des Deutschen Dietmar Post und der Spanierin Lucia Palacios "Die Siedler Francos" am Freitag seine Premiere auf dem Filmfestival in Valladolid. Wahrscheinlich handelt es sich bei dem Film um den Film, der am besten den Schatten der Franco-Diktatur auf das heutige Spanien zeigt. Wohl deshalb wurde die Premiere am Freitag von einem Zwischenfall begleitet.

Im Film kommen in lobenswerter Zurückhaltung alle Meinungen zu ihrem Recht. Post und Palacios erzählen in ihrem Film die Geschichte des Dorfes "Llanos del Caudillo (Hochebene des Führers)", welches eines von 300 unter Franco neu geschaffenen Dörfern war, um mit Hilfe des nationalen Siedlerinstituts die soziale Basis des Regimes auf dem spanischen Land in den 50er Jahren zu zementieren. Als Vorbild für dieses spanische Experiment galt der Faschismus Mussolinis.

Wenige Tage vor der Aufführung erhielten die Filmemacher einen Brief vom Sohn eines der Protagonisten, die Franco im Film verteidigen. In dem Brief droht man damit rechtliche Schritte gegen die Filmemacher und das Festival einzuleiten und die Aufführung zu stoppen, falls dem interviewten Protagonisten nicht das Recht gegeben wird, vorher den Film inhaltlich überprüfen zu dürfen. Diese Drohung könnte überraschen, was allerdings wesentlich mehr überrascht, ist, dass der Festivalleiter Javier Angulo diesen ungewöhnlichen Vorfall bezüglich der Premiere des Films nicht in die Öffentlichkeit dringen lassen will und so die Autoren des Films in einer furchtsamen Unsicherheit belässt.

"Der Vorfall belegt klar, dass in Spanien in großen Teilen der Bevölkerung die Diktatur keinesfalls aufgearbeitet wurde", sagt Dietmar Post. Er sei "beängstigt" und "erschrocken" und widerspricht der Haltung von Angulo aufs Schärfste.

"Die Siedler Francos" wurde vor einem Jahr als Preview unter der Anwesenheit von Felipe González und mit der Unterstützung der Friedrich-Ebert-Stiftung in Berlin aufgeführt. Dominik Wessely, Filmemacher und Professor für Dokumentarfilm in Köln sagt: “Dieser exzellente Dokumentarfilm ist eine große Geschichtsstunde. Das unglaublichste ist allerdings, wie er uns in die aktuelle politische Situation Spaniens transferiert. Da stehen einem die Haare zu Berge." Der Film ist u.a. durch eine Crowd-Funding-Kampagne finanziert worden. Der derzeit wichtigste deutsche Maler, Daniel Richter, spendete vier Siebdruckmotive. Felipe González sagte nach der Aufführung in Berlin: "Dieser Film wird viele Menschen in Spanien sehr überraschen." In der Region La Mancha, wo der Film spielt, sind noch immer ca. 800 Straßen nach dem Faschistenführer José Antonio Primo de Rivera ca. 500 nach dem Diktator Francisco Franco benannt.


Der Versuch der Zensur - Deutschlandradio berichtet


Auf dem Filmfestival in Valladolid wurde versucht, die beiden Aufführungen des Films "Die Siedler Francos" zu stoppen. In "Kultur heute" von Deutschlandradio wurde am 26.10.2013 darüber berichtet. Überraschend war die Reaktion des Festivalleiters, der die Information über diesen Zensurversuch unter dem Deckel halten wollte. Die Poster des Films wurden nicht wie die Poster der anderen Festivalfilme aufgehängt. Dies ist besonders interessant, weil der Film "Die Siedler Francos" in seiner Ästhetik bewusst jegliche Art der Polemik vermeidet. Stattdessen kommen sowohl Gegner als auch Verteidiger der Franco-Diktatur in pluralistischer Form zu Wort.


Zensurversuch des Films "Die Siedler Francos" from play loud! productions on Vimeo.
 


Double attempt of censorship?

At the second largest Spanish International Film Festival in Valladolid there was an attempt to stop the two screenings of the film "Franco's Settlers". A threatening letter had been sent by the son of one of the protagonists interviewed in the film. Various Spanish newspapers and German radio have reported on the incident. The reaction of the festival director, surprisingly was to sweep the attempted censorship under the carpet. The posters of the film were not put up at the movie theater. All movie posters, including one that showed Hitler and a huge swastika (looking for sensation and a scandal) were prominent but not the one that showed the Spanish dictator in a satirical manner. The filmmakers would have liked to make this incident public in solidarity with the festival but the festival director's reaction was to silence everything and to reject openly defending one of the main democratic values, freedom of speech. This reaction shows that there is an on-going fear to address the dictatorial and fascist past. You can put Hitler (Hitler sells) up on a wall but you are not allowed to put up Franco. You can make gore movies about the Indonesian dictatorship (The Act of Killing) but if you make a movie that in its aesthetic and content is the opposite of sensational and in which the defenders and opponents of/to the Franco dictatorship are given a chance to expose, in a pluralistic way, their ideas then you are facing a sort of double attempt of censorship.

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 Franco's Settlers (2013) on IMDb

Thursday, October 17, 2013

Sergí Doladé sobre Los Colonos del Caudillo

Este documental llega a Valladolid en el momento adecuado! Llenen las salas y reconocerán el pasado reciente de una nación que decidió olvidar para seguir manteniendo el mismo orden que impusieron las armas. Y así seguimos... La mirada de Lucía Palacios y Dietmar Post es sobrecogedora y a la vez muy clarificadora. Los colonos del caudillo, narra la Historia silenciada en un momento donde parece que la Historia nos recuerda que es tozuda... Veanlo!

Franco's Settlers (2013) on IMDb

El Público entrevista a Lucía Palacios y Dietmar Post

"La impunidad de los crímenes franquistas contradice el significado de democracia"

Un documental con testimonios del ex ministro franquista Utrera Molina y del ex presidente Felipe González, entre otros, analiza la vigencia de las colonias que aún conservan el apellido ‘del Caudillo'. Sus autores lamentan el rechazo de la industria cinematográfica hacia los análisis críticos del pasado reciente

PATRICIA CAMPELO Madrid 16/10/2013
Cartel del documental, 'Los Colonos del Caudillo'.- PLAYLOUD.ORG

Cartel del documental, 'Los Colonos del Caudillo'.- PLAYLOUD.ORG

En 1999, los cineastas Dietmar Post (Alemania, 1962) y Lucía Palacios (Ciudad Real, 1972) idearon el documental que presentan ahora en la Semana Internacional de Cine de Valladolid -Seminci- mientras atravesaban Castilla La Mancha por la carretera nacional A-IV. A la altura del kilómetro 160, la atención del director germano se posó sobre el cartel que indicaba la salida al pueblo de Llanos del Caudillo. Para alguien que había estudiado en el colegio la historia del fascismo en varios países, y que conocía la figura del dictador Francisco Franco, el apellido de ese topónimo le resultaba "un disparate".
En aquel momento se preguntó cómo era posible que la España democrática permitiese aquello. Y la búsqueda de la respuesta originó el documental Los Colonos del Caudillo , que ambos directores han trabajado durante más de una década y que, tras esquivar el rechazo de productoras y distribuidoras, logran estrenar el próximo 25 de octubre en la Seminici. La cinta recoge diferentes sensibilidades entorno a la recuperación de la memoria y testimonios desde una perspectiva histórica, sociológica y política. El punto de partida del análisis se sitúa en Llanos del Caudillo, una de las nueve colonias del franquismo que aún conservan la denominación que homenajea al dictador. El régimen levantó estos lugares en terrenos baldíos tomando como referencia la ‘citta nuova' de la Italia fascista. A los colonos se les facilitaba una casa y una parcela de tierra para trabajar a cambio de su devoción a la dictadura.
"Todos los demás festivales en España habían rechazado proyectar Los Colonos" 
En Llanos, los cineastas interpelaron a los vecinos, entre los que figuran los primeros colonos, y las conclusiones reflejan una realidad extrapolable al resto del país en la que conviven, junto con las víctimas del franquismo, personas que mantienen una apasionada defensa de los valores de la dictadura. Uno de los protagonistas del documental es el ex ministro franquista José Utrera Molina, para quien se ha solicitado que se emita una orden de detención en el marco de la querella argentina contra el franquismo. Utrera proclama su admiración por Franco, de quien asegura que "no podría jamás calificarlo de dictador", y fue quien inauguró Llanos del Caudillo en junio de 1958.

Más de una década trabajando en Los Colonos del Caudillo salvando escollos como la financiación, que finalmente se logró por crowfounding, o la dificultad para exponerlo en España. ¿Qué más problemas han encontrado en el camino?

Post: Todos los que te puedas imaginar. Falta de dinero, falta de convicción por parte de instituciones estatales, rechazo por parte de productoras y distribuidoras y, en general, incredulidad e ignorancia acerca de un tema tan importante de la reciente historia española.

Palacios: Nos alegra que enviados de la ONU en España urgiesen recientemente al gobierno a cambiar su postura hacia los desaparecidos y los crímenes del franquismo. Pero ¿por qué no se ha hecho antes? Cuando empezamos a idear el proyecto en 1999 a poca gente parecía molestarle el nombre de ese pueblo -y de otros tantos.

¿Cómo logran proyectar Los Colonos en la Seminici?

Post y Palacios: Conocimos a la programadora de la Seminici durante la Berlinale, le entregamos un ‘rough-cut' [versión preliminar] de la película y un par de meses después nos escribió para invitarnos al festival. Todos los demás festivales en España la habían rechazado, lo cual nos sorprende porque es la primera película que realmente intenta hacer un análisis de la actual situación acerca de la memoria histórica. Puede que simplemente hayan querido evitar la polémica.

¿Está previsto que la cinta se exponga en cines tras su paso por el festival de Valladolid?

Post y Palacios: Eso dependerá de la voluntad de las distribuidoras españolas. Un crítico comparó la importancia de la cinta con la que en su tiempo tuvo ‘La Pelota Vasca' de Julio Medem. Esa película se hizo en una época en que los medios de comunicación no hablaban de ETA si no era de forma tendenciosa. Medem rompió con esa idea y presentó el tema con calma, intentando analizar el problema. Consiguió un taquillazo con una película política Nosotros creemos que con nuestra película podría lograrse lo mismo, pero si las distribuidoras no quieren arriesgarse llevándola a los cines, organizaremos un cine ambulante y recorreremos España exhibiendo la película en plazas de pueblo, centros culturales, cines, asociaciones de vecinos, donde sea. Nuestra inspiración son todos los maestros, artistas e intelectuales que recorrían la España republicana para llevar el teatro, el cine y la literatura a los pueblos.

¿A qué conclusiones llegan tras el encuentro con un franquista convencido como José Utrera Molina, quien asegura durante la entrevista que no podría jamás calificar de dictador a Franco?

Post y Palacios: Utrera Molina era el gobernador civil de Ciudad Real cuando se creó Llanos del Caudillo en 1956 y fue el encargado de inaugurarlo. Las primeras preguntas que le hicimos se referían al acto de inauguración, que por cierto apenas recordaba. Cuando pasamos a hablar de Franco, de la guerra civil y de la dictadura, sus respuestas nos confirmaron que sigue convencido de sus ideas falangistas y que no se reprocha nada. Una frase que dice en la película lo refleja perfectamente: "Yo nací siendo falangista y moriré siendo falangista cuando Dios quiera". No tiene ningún sentido de culpabilidad. Sin embargo, como sabemos, Utrera Molina fue responsable de algunas sentencias de muerte durante el régimen dictatorial de Franco por pertenecer al consejo de ministros que dictó dichas sentencias.

Y, ¿qué les sugirió la entrevista con Felipe González?

Post y Palacios: Con él queríamos hablar de sus años en la clandestinidad y conocer su opinión acerca de la revolución de los claveles en Portugal y su significado para la oposición en España. Para González lo ocurrido en Portugal significó el futuro y la esperanza de conseguir una España moderna y democrática, para Utrera lo opuesto. Mientras González celebraba y se preparaba para el cambio, Utrera hablaba delante de 20.000 fanáticos para defender los valores criminales del 18 de julio de 1936. González también habla en la película de las dos primeras campañas electorales y del miedo que tenía la gente de participar en los actos públicos. También nos habla abiertamente de las tres intentonas de golpe de estado. En el debate que tuvo lugar en Berlín después de una proyección no oficial de Los Colonos del Caudillo, González afirmó que se siente responsable, aunque no culpable, de la ausencia de debate sobre la guerra civil y la dictadura en el momento que seguramente fue más oportuno, durante sus dos primeros mandatos.


En Llanos del Caudillo, ¿qué encontraron en mayor medida: indiferencia hacia el pasado reciente, nostálgicos de Franco o críticos contra dictadura?

Post y Palacios: Encontramos por partes iguales los tres tipos de opinión que describes.

¿La cinta es una clase de historia, una lección de política, un reproche o una defensa de la memoria?

Post y Palacios: No pretendemos dar lecciones. La cinta expone un problema profundo de España, como es el tratamiento de su pasado reciente, un problema que afecta la situación actual del país. Bob Dylan una vez dijo, "el buen arte no da respuestas sino que provoca preguntas".

Tras ver Los Colonos del Caudillo, el profesor de la universidad de Castilla La Mancha José Rivero dijo que "en el fondo, en la España de Franco todos fuimos colonos" ¿Están de acuerdo?

Post y Palacios: No podemos hablar por toda España pero nos da la sensación de que muchas de las historias que cuentan los protagonistas de Llanos igual o similarmente habrán pasado en el resto del país. El estado quería crear seres súbditos y fieles al caudillo, y a eso se refería José Rivero, todos éramos siervos.

Dietmar Post, desde su punto de vista como alemán, ¿es más sorprendente la presencia de la simbología franquista en los pueblos de España? En Alemania cualquier enaltecimiento del fascismo es delito. Y en España se incumple la legislación en materia de memoria histórica que establece la eliminación de estos vestigios de la dictadura.

Post: Una diferencia muy importante es que la Alemania fascista fue derrotada en una guerra terrible y después los aliados impusieron sus leyes y una democracia que nos obliga a no enaltecer la figura de Hitler. Y créeme, la Alemania post-hitleriana fue todo menos modélica. ¿Qué haces con un pueblo que había participado mayoritariamente en los crímenes? Quedaban pocos que realmente creían en la democracia. Muchos habían muerto o estaban en el exilio. Fue muy complicado instalar una democracia y los viejos nazis enseguida volvieron a ocupar puestos claves en la justicia, la policía, la industria y las administraciones.
Eso empezó a cambiar a partir de los últimos años 50 y principios de los 60, cuando resurgen algunos exiliados, ex presos y gente de la resistencia. Fue clave la obra de personas valientes como el juez Fritz Bauer, una especie de Baltasar Garzón alemán, que empieza a investigar y consigue que por primera vez después del juicio de Nuremberg, víctimas del nazismo puedan hablar ante la justicia. Bauer instigó el juicio de Auschwitz y fue quien dio con la pista de Adolf Eichmann. Esos juicios con un eco internacional ayudaron a cambiar la sociedad alemana. Es a partir de ahí cuando se tolera cada vez menos a políticos con un pasado nazi.
En España, Franco no llega al poder por un sistema democrático. Nunca fue elegido, sino que necesitó un golpe de estado apoyado por los entonces enemigos de la segunda república: los industriales, las grandes fortunas, los terratenientes, periódicos como el ABC o la iglesia católica. El golpe se convierte en una guerra entre pobres y ricos. Franco toma pueblo por pueblo y siembra el terror entre la población humilde que por razones muy obvias había apoyado a las reformas de la república. Y es aquí donde hay una similitud entre Franco y Hitler, que es ese odio hacia la democracia y sus defensores. Hitler, al igual que Franco, primero se deshace de sus contrincantes políticos, socialdemócratas, comunistas, anarquistas, sindicalistas, liberales, etc.



La democracia llega a España de una manera muy particular. No hay revolución como en Portugal, ni derrota total y ocupación como en Alemania. Sino que el sucesor de Franco instala después de su muerte una democracia, intentando no romper del todo con lo anterior pero convirtiendo el estado español en una democracia moderna. La así llamada transición pacífica que no fue tan pacífica. Así que se presenta una situación muy diferente a la situación alemana. Se forja un pacto entre la oposición y los que vienen del antiguo régimen para crear una nueva democracia.
El precio que hay que pagar es no hablar del pasado. De ahí surgen todos los problemas actuales acerca de la memoria histórica. Por lo tanto mucha gente cree que la transición fue necesaria para evitar cualquier clase de enfrentamiento violento pero es incompleta porque los múltiples crímenes cometidos bajo la dictadura en un estado de derecho no pueden ser impunes. Esa impunidad contradice lo que significa una democracia.

El Público

Wednesday, October 16, 2013

Revista Rambla sobre Los Colonos del Caudillo

REVISTA RAMBLA

LOS COLONOS DEL CAUDILLO. Lucía Palacios y Dietmar Post

Miguel Ángel Martín Maestro

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En la próxima edición del festival de cine de Valladolid, en su sección Tiempo de Historia, se proyectará, los días 23 y 25 de octubre, la película “Los colonos del Caudillo”, dirigida por Lucía Palacios y Dietmar Post, y aprovechamos la ocasión para hacer esta entrevista Valladolid-Berlín a través de las  nuevas tecnologías
Dietmar y Lucía, ¿cómo y cuándo surge la idea de retratar la España real ante el espejo de su pasado?
Dietmar: En 1999 visité por primera vez a la familia de Lucía en un pueblo de Ciudad Real. De camino a su pueblo, en la autovía IV, me fijé en una señal que indicaba la salida a “Llanos del Caudillo”. Mi primera reacción fue de estupor, claro, pero la segunda fue de curiosidad, quería saber más sobre el pueblo detrás de ese nombre
Lucía: Yo nací y crecí a unos 40 kilómetros de Llanos del Caudillo. Cuando estudiaba en Madrid y visitaba a mis padres pasaba por la señal de la que habla Dietmar y, aunque me irritaba el nombre, no le daba demasiada importancia. Fue más tarde, cuando ya vivía en Nueva York, cuando empecé a interesarme más por la historia reciente de España (que, dicho sea de paso, apenas se nos enseñó en la escuela) y, en consecuencia, a darme cuenta de que algo falla si en un país democrático se permite que sus calles y pueblos lleven el nombre de criminales de guerra.
En vuestro trabajo de documentación y de investigación previo al rodaje, o simultáneo al mismo, ¿os sorprendió la falta de compromiso político para reparar a las víctimas de la dictadura?
y no. Por un lado, nos parecía sorprendente que en 35 años de democracia el estado español no hubiese sido capaz de condenar el golpe de estado y la dictadura oficialmente en el Congreso de los Diputados. Por otro lado, no, ya que la falta de compromiso político de la que hablas es consecuencia de una transición sin terminar. No somos de la opinión de que todo se hizo mal durante la transición, pero ciertamente fue un grave error imponer ese silencio sobre el franquismo
Desde un país como en el que vivís, la Alemania que, de una manera u otra, se ha enfrentado a un pasado criminal como pocos, donde el homenaje al holocausto está presente en multitud de rincones de Berlín, ¿cómo asumís que en España se siga honrando a multitud de militares golpistas, ministros de la dictadura, ideólogos fascistas en calles y plazas de España?
altDietmar: Hay grandes diferencias entre la historia de la España fascista y la Alemania fascista. Una muy importante es que Alemania fascista fue derrotada en una guerra terrible tras la que los aliados imponen sus leyes y una democracia. Pero la Alemania post-hitleriana no fue tan modélica. Quedaban pocos alemanes que realmente creían en la democracia. Muchos habían muerto o estaban en el exilio. Los viejos nazis volvieron a ocupar puestos claves en la judicatura, la policía, la industria y las administraciones. Esa situación empezó a cambiar a partir de finales de los 50. Fue clave la obra de personas como el juez Fritz Bauer, quien logró que por primera vez después del juicio de Nuremberg víctimas del nazismo pudiesen hablar ante la justicia. Bauer fue también quien dio con la pista de Eichmann. Esos juicios obtuvieron un eco internacional y ayudaron a cambiar la sociedad alemana
El caso de España es diferente. Franco no fue elegido en las urnas, sino que necesitó un golpe de estado apoyado por los industriales, las grandes fortunas, los terratenientes, periódicos como el ABC o la iglesia católica. El golpe se convierte en una guerra entre pobres y ricos. Franco siembra el terror entre la población humilde que, por razones obvias, había apoyado a las reformas de la república. Y eso sí que es una característica común de Franco y Hitler, el odio hacia la democracia. Los primeros en sufrir la represión fueron sus contrincantes políticos (socialdemócratas, comunistas, anarquistas, sindicalistas, etc).
La democracia no llega a España a través de una revolución como en Portugal, ni después de una derrota total y ocupación como en Alemania. El sucesor de Franco instala una democracia, no rompiendo del todo con lo anterior pero intentando convertir el estado español en una democracia moderna. La así llamada transición. Se forja un pacto entre la oposición y los que vienen del antiguo régimen para crear una nueva democracia. Pero se silencia todo lo referente a la guerra civil y la dictatura.
Cuando surge la idea del documental, ¿pensais sólo en retratar la vida diaria en un pueblo de colonos asentados por el franquismo tras la guerra civil y que piensan de su origen y de las razones de su asentamiento o también proyectábais ya dar una vuelta de tuerca sobre la realidad del franquismo en la España actual?
En casi todos los documentales que hemos hecho hasta la fecha hemos intentado colocar fenómenos aislados en el marco de un contexto sociopolítico e histórico. Ninguna persona, ninguna comunidad nace de la nada. Por otro lado, nuestra intención en el caso de “Los Colonos del Caudillo” nunca fue hacer un retrato de un pueblo pintoresco y punto. Llanos del Caudillo no era un caso aislado sino que formaba parte de un proyecto de colonización interior gigantesco que afectó a unas 50.000 familias en España. Eso en los años 50 significaba que por lo menos un cuarto de millón de personas habían tenido experiencias similares. Por añadidura creemos poder decir que bajo una dictadura siempre hay ese intento de convertir a todos los seres en seres iguales, súbditos y fieles a un caudillo o líder. Quisimos saber cuáles eran los conceptos y la ideología de los fascistas en España, que en su origen eran casi idénticos a los de Alemania o Italia. Un vistazo a los libros de texto de aquella época revelan por qué la historia de Llanos de Caudillo refleja perfectamente  la historia de todo un país. Por cierto, estos libros -la enciclopedia Alvarez- se re-editaron hace unos años y se vendieron como churros, algo que debería estar prohibido, por su contenido racista e históricamente falso.
Existiendo una mal llamada Ley de Memoria Histórica en España ¿qué os sugiere el hecho de que España sea el segundo país del mundo, detrás de Camboya, con mayor número de desaparecidos enterrados en campos y cunetas y que el Estado no haga nada por reparar esta circunstancia?
Es algo que nos entristece y preocupa. Hace apenas unos días publicaba El País: “El Congreso de los Diputados ha rechazado solo con los votos del PP una moción de CiU para acabar con la simbología totalitaria y nazi que incita a la violencia y al odio. El texto había sido consensuado con el PSOE, IU, UPyD y UPN e incluía que fueran delitos la apología y el enaltecimiento del franquismo”.
En España hizo falta un golpe de estado en 1936 para acabar con la democracia y el progreso. El pueblo español se opuso a aquel golpe pero el precio que tuvo que pagar fue muy alto. George Orwell calificó la guerra civil no como guerra “entre hermanos” sino como una guerra entre ricos contra pobres. Sacar ahora a esos desaparecidos de las fosas comunes provoca miedo y recelo en mucha gente. Puede implicar que quizás el abuelo o el padre fue uno de los asesinos. 
Durante el rodaje del documental supongo que viviríais el proceso judicial contra Garzón acusado de prevaricación por pretender investigar los crímenes del franquismo al catalogarlos como crímenes contra la humanidad, ¿qué pensasteis? ¿Os sorprendió que el país que dio lugar al principio de jurisdicción universal en los crímenes contra la humanidad se comportara así con sus propias víctimas y que el juez que fue alabado por detener a Pinochet fuera tratado así al intentar buscar a los asesinos en su propio pais?
Es vergonzoso lo que hicieron con Garzón. Durante el rodaje de la película nos metimos con la cámara y el micrófono entre los manifestantes en Abril del 2010, cuando tuvo lugar una manifestación en apoyo a Garzón y escuchamos muchas historias de víctimas. Una de ellas sale en el documental. 
Dietmar: Yo como alemán dije después que, en el fondo, esta manifestación tan pacífica era la primera en contra de Franco durante los años de democracia. España tiene que afrontar el tema sea como sea.
En cuanto a si nos sorprendió, no, no nos sorprendió del todo. Ten en cuenta que hay un sector ultraconservador -defensor del modelo franquista- dentro de la judicatura en España. Eso explica muchas cosas.
¿Intentasteis conseguir algún dato para conocer realmente cuántos juzgados en España intentaron investigar y obtener algún resultado tras el hallazgo de restos humanos procedentes de ejecuciones a sangre fría durante y después de nuestra guerra civil y cuántos dieron carpetazo a las notificaciones desde un primer momento?
No. Nuestra película no va tanto sobre las víctimas de la dictadura -aunque por supuesto se habla de ello-, sino más bien sobre el franquismo como sistema corrupto y sobre la vida diaria de los ciudadanos bajo el mismo. Pero sí intentamos conseguir datos y cifras. Cuando empezamos a investigar el tema en 1999 era casi imposible obtener cifras fiables.
Dietmar: A mí como alemán me sorprendía muchísimo porque en Alemania todo eso se ha hecho, y además estoy convencido de que hay que saber de cada caso y hay que ver la magnitud de los crímenes cometidos. Si tú matas a una persona te llaman asesino, si matas a 100.000 te deberían llamar asesino de masas. El 50% de españoles piensa que Franco no fue un dictador -o por lo menos no uno “de verdad”- y mucho menos un asesino. Llamar asesino a Franco es terreno prohibido y en ese terreno se mueve nuestro documental.

¿Imaginábais tal cantidad de franquismo residual en España al atreveros a rodar en un  pueblo? ¿Notasteis odios o inquinas enquistadas tras decenios pasados desde la guerra civil y que pueden reverdecer en cualquier momento? ¿Sentisteis que la generación de la llamada “cáscara amarga” (familiares de los represaliados) busca venganza o tan sólo un homenaje o un simple gesto reparador para con sus antepasados?
Lucía: Creo que a mí me costó más que a Dietmar aceptar que efectivamente existe ese franquismo residual del que hablas. No lo esperaba en esa magnitud. Que un colono de casi 80 años me diga que “Franco fue el mejor gobernante que jamás ha tenido España” me sorprende y duele mucho menos que el que un joven de 20 confiese que a él le “da igual el mal que Franco hiciera, porque a él solo le importa lo que hizo por su pueblo”.
No hemos dado con ningún familiar de represaliados que busque venganza. No creemos que busquen venganza. Buscan justicia. Eso es todo. Quieren que por fin haya un perdón oficial, una condena de la dictadura en el congreso de los diputados, que es la representación del pueblo. Donde sí hemos percibido cierta agresividad ha sido en los testimonios de las personas que defiende al dictador. No en todos, pero sí en varios de ellos. 
Fílmicamente ¿habéis conseguido difundir este documental en España con normalidad o notáis que las heridas de la guerra civil siguen falsamente cicatrizadas?
La SEMINICI ha sido el único festival importante en España que ha seleccionado “Los Colonos del Caudillo”. Todos los demás la han rechazado, y estamos convencidos de que esto tiene que ver con la temática de la película.
En general, hemos apreciado un rechazo total a involucrarse en un documental político, como es el nuestro. A veces nos preguntamos si es que todavía vale una frase que se oía bajo el franquismo, “para qué hablar de política, la política no puede traer nada bueno”. 
Creemos que los ciudadanos de este país -o al menos su mayoría- son políticamente lo suficientemente maduros como para debatir sobre cualquier tema con normalidad. Por otro lado, nuestra película no abre heridas que se creían ya cicatrizadas, sino que obliga de algún modo al espectador a hacerse preguntas y eso, en nuestra opinión, siempre es positivo.
Rafael Poch, periodista para la Vanguardia, escribía en un artículo que “Los Colonos del Caudillo” ofrece un espejo a la sociedad española. Precisamente cuando ésta se adentra en lo que parece va a ser la tormenta perfecta de la eurocrisis, con una triple discusión nacional ya en marcha, sobre el recorte y la estafa social, sobre los nacionalismos y su convivencia en el reino, y sobre su dramática historia. Pocas veces llega una película tan a propósito de los tiempos. Quizá por eso este documental de referencia ha sido, de momento, excluido de todos los festivales cinematográficos españoles en los que se ha presentado. 
España ha recibido cuatro recomendaciones, tanto del Consejo de Europa como de la ONU para que proceda a investigar estos crímenes y repare a las víctimas y sin embargo hace caso omiso a las mismas, y mientras vosotros os las teneis que ver con Utrera Molina y Felipe González, un ministro franquista que no se arrepiente de nada y un expresidente de gobierno que prefiere pasar página, ¿en Alemania sería posible que en el Parlamento no pudiera aprobarse una resolución que condenara al nazismo? ¿Se entendería que la CDU sistemáticamente se negara a condenar a Hitler y no hubiera querido recuperar, de haber existido, los restos de los masacrados por el régimen hitleriano?
Dietmar: Esta pregunta la hemos respondido en parte anteriormente cuando hablábamos de la diferencia entre la historia de la Alemania fascista que fue derrotada y la España fascista que se muere en la cama. En Alemania no fue tan modélico el trato de la memoria histórica, pero llevamos más años de democracia y quizás tenga que ver con eso. La derecha alemana es una derecha moderada que se ha ido desvinculando de cualquier idea totalitaria. Pero fue un largo camino. Yo recuerdo perfectamente como el primer ministro bávaro Franz Josef Strauss (CSU) presumía de ser amigo de Pinochet. O cuando el primer ministro de Baden-Wuertemberg Hans-Jörg Filbinger (CDU) tuvo que dimitir por haber sido juez nazi. Hasta tuvimos un canciller nazi: Kurt-Georg Kiesinger (CDU).  A Willy Brandt (SPD) la prensa sensacionalista le llamaba abiertamente traidor porque había luchado contra Hitler. Hasta Helmut Kohl (CDU) tuvo sus lapsus cuando fue a visitar con Ronald Reagan un cementerio de la SS. Y ¿qué me dices de Konrad Adenauer (CDU) quien en su visita a España en 1967 alabó a Franco?
¿Intentasteis entrevistar a algún personaje público que no quiso explicar su posición ante la cámara?
No. Pero algunos de los defensores de Franco (excepto Utrera Molina) no querían hablar. A una persona (que es clave para entender la jerarquía dentro del pueblo) nos costó cuatro años convencerle. Todos tenían en común ese rechazo a hablar de política. ¿Qué raro, verdad?
También nos pasó algo muy interesante con un ex-ministro de Franco y personaje importante dentro del AP y más tarde del PP. Cuando presentamos un rough cut de la película en Berlín habíamos organizado un debate con Felipe González, Carlos Castresana y Emilio Silva. Habíamos invitado a varios miembros del PP, de los cuales solamente uno nos respondió: Fernando Suaréz González, Ministro de Trabajo en el último gobierno de Franco. Creemos que su respuesta refleja perfectamente un modo de pensar muy extendido entre los conservadores en España: 
“Al regreso de un viaje encuentro su fax invitándome al panel del 28 de octubre. Como saben el Instituto Cervantes, la Fundación Ebert y la Embajada de España en Berlín, presto siempre mi colaboración a cuantos desean profundizar con objetividad en el conocimiento de nuestra compleja historia contemporánea. En esta ocasión, sin embargo, no me resulta posible, dado que los organizadores consideran a Franco un usurpador. Entendería que esa fuera la opinión de un sector de los participantes, pero no puedo aceptar que la hagan suya los organizadores del acto, que seguramente no han valorado las consecuencias que tiene tal deslegitimación para la Corona de España.”  
Decir que no fue un golpe de estado significa negar la verdad histórica. Ese es el dilema de la transición, que no fue capaz de establecer una “Comisión de Verdad” para que todos los españoles estuviesen informados sobre lo que pasó.
¿Cuál ha sido vuestra finalidad con este documental? ¿reflejar una realidad o utilizar el cine, como sostenemos algunos, como arma de resistencia, como elemento necesario para mantener un  discurso contra la injusticia y despertar algún tipo de reacción ciudadana?
Lucia: Una cosa no elimina la otra. El cine puede ser revulsivo social, político, etc. reflejando la realidad. Piensa en el neorrealismo italiano o en las películas de los hermanos Dardenne o Claude Lanzmann. 
Dietmar: A Bob Dylan le hicieron una pregunta similar y su respuesta fue: “El buen arte no da respuestas sino que provoca preguntas”. 
¿Cómo afrontáis el pase de vuestro documental en el festival de Valladolid? ¿teneis esperanzas de alcanzar una distribución comercial del film u os tendréis que contentar con pases en instituciones afines a la memoria histórica y colectivos sensibilizados con el tema?
Estamos muy contentos de poder celebrar el estreno de la película en la SEMINICI, un festival del que siempre hemos sido admiradores. Creemos que es el marco perfecto.
En cuanto a las esperanzas de una distribución comercial, y como ya decíamos antes, haría falta mucha voluntad por parte de las distribuidoras españolas. Un crítico comparó la importancia de nuestra película con la que en su tiempo tuvo “La Pelota Vasca” de Julio Medem. Medem consiguió un taquillazo con una película política.
Pero si las distribuidoras la rechazan -por las razones que sean- organizaremos un cine ambulante, alquilando una furgoneta, montando el chiringuito en cada pueblo y proyectando en plazas, centros culturales, cines, etc. En este caso, y respondiendo a tu segunda pregunta, sí que dependeremos de instituciones y colectivos afines a la memoria histórica, con muchos de los cuales ya estamos en contacto. Pero queremos llegar a un público más allá de la gente ya convencida. 
Para concluir, ¿sabeis que en la ciudad donde vais a exhibir el documental persisten una veintena de calles y lugares que rememoran personajes de la dictadura, ministros como Girón, José Luis Arrese, monumentos a Onésimo Redondo fundador de las JONS, localidades que llevan como apellido el de algún jerarca del régimen? Por curiosidad, ¿en Alemania conoceis ejemplos similares?
Sí, lo sabemos.
Dietmar: En Alemania quedan muy pocos casos, pero existen. Por ejemplo, aquí en Berlín existe la Avenida Española (Spanische Allee). Parece un nombre inofensivo pero la historia de por qué se llama así lo es menos. En junio de 1939 se cambia el nombre de Wannseestrasse a Spanische Allee para celebrar el regreso de la Legión Cóndor. 15.000 soldados atravesaron la puerta de Brandenburgo y Hitler en un discurso alabó los crímenes cometidos en España como “una lucha por Alemania” y “una lección para nuestros enemigos”. El texto oficial rezaba: “Con el cambio de nombre de la avenida, Alemania expresa su amistad con la España fascista.” 
No como alemán (la nacionalidad que uno tiene la tiene por casualidad) sino como demócrata me avergüenza esta historia. 
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